El Departamento de Prevención de Incendios del Cuerpo de Bomberos de Riobamba realizó un análisis detallado tras atender una deflagración ocurrida en una vivienda de dos plantas de la ciudad, determinando que múltiples fallas en la instalación de Gas Licuado de Petróleo (GLP) fueron la causa directa de esta emergencia. Este evento, que pudo tener consecuencias más graves, pone en evidencia la necesidad de cumplir las normas de seguridad en el manejo de GLP.

El origen del incidente se ubicó en la cocina, donde se constataron diversas anomalías que incumplían los estándares mínimos de seguridad. La manguera de conducción no era la apropiada para GLP, ya que no contaba con las propiedades requeridas para resistir la presión y el tipo de combustible, lo que la hacía altamente vulnerable a fugas. En lugar de abrazaderas de seguridad, la conexión se había asegurado de forma improvisada con alambre, práctica que multiplica el peligro de escapes por falta de sellado hermético.
El regulador de presión presentaba desgaste evidente en el vástago, condición que favorece tanto fugas como fallas en la regulación del flujo de gas. Además, al momento de la inspección, todas las perillas de la cocina se encontraban en posición abierta, permitiendo la liberación ininterrumpida de GLP al ambiente y creando una atmósfera altamente inflamable.
Según el análisis técnico, de los bomberos, la combinación de estas irregularidades provocó la acumulación de gas en el espacio confinado. El contacto con una fuente de ignición, aún no identificada con precisión pero posiblemente relacionada con aparatos eléctricos o chispas accidentales, desencadenó la deflagración, caracterizada por una combustión rápida y expansiva. Este fenómeno causó daños estructurales en la vivienda.
En este sentido, el Cuerpo de Bomberos de Riobamba hace un llamado a la ciudadanía para que realice revisiones periódicas de sus instalaciones de GLP.
